Doña Letizia del Palacio de Zarzuela le gusta el badmintón

Doña Letizia

La fiebre del badmintón llegó al Palacio de Zarzuela cuando doña Letizia llamó a Carolina Marín, campeona olímpica de badmintón. La deportista reveló que la princesa le pidió su número telefónico para que les impartiera clases a sus hijas.

La fiebre del badmintón llegó a España, con más fuerza en estos últimos años, y Carolina Marín, campeona olímpica es la protagonista de esta nueva afición.

En el Palacio de Zarzuela, los Reyes, don Felipe y Letizia se han caracterizado en participar en premiaciones, recibir audiciones de deportistas o encuentros con figuras destacadas del deporte.

Aunque los Reyes no asistieron en los Juegos Olímpicos de Río su presencia en los deportes de manera indirecta se ha destacado.

Pero precisamente fue en uno de estos eventos deportivos cuando se descubrió el gusto por uno de los deportes. Fue la propia Carolina Marín quien reveló que la Reina la llamó. Fue en el año 2014 cuando doña Letizia la recibió en el Palacio luego de ganar su primer mundial. En este momento tan importante para la deportista, se dio cuenta lo aficionada de la Reina a este deporte.

Marín relató en una entrevista concedida a El Partidazo de la Cadena Cope:

«En ese momento me quedé muy sorprendida porque ella nos seguía bastante, incluso me dijo algunos resultados que me quedé alucinando porque no me lo esperaba de ella».

Doña Letizia al encuentro del badmintón

Carolina también relató la sorpresiva petición que le hizo la Reina. Fue tanto el interés de doña Letizia que le pidió el número de la deportista. Ella misma cuenta:

«incluso me pidió mi número de teléfono para ir al Palacio y darle clases a las niñas».

Con ello demostró su afición a este deporte, sobre todo de las pequeñas Leonor y Sofía, hijas de la Reina. Aunque las clases nunca ocurrieron la deportista quedó encantada la deportista quedó satisfecha por el interés hacia este deporte. Finalmente expresó:

«Eso no ha pasado, pero bueno, ya solamente con el hecho de decirme que quería que sus hijas jugaran al bádminton me hizo mucha ilusión».