Barbra Streisand regresa con su libro, nuevo disco y gira

Barbra Streisand, es una estrella reconocida y leyenda viva del cine, el teatro y por sobre todo de la música, aún no cuenta con el tiempo para la nostalgia. Ya que con sus 74 años de diva afirma su enésimo retorno a escena con una gira, un nuevo disco y la aspiración de un libro de memorias en el cual por primera vez será ella misma (y no otros) el cual relate su historia. La presentida presentación de la cantante e intérprete en la fiesta de los premios Tony, la primera a partir desde hace casi medio siglo, estampillaba anoche el abandono de su casi retiro.

En cuanto a ese mismo escenario de Broadway en el cual Streisand fue participe el domingo como expositora de una chica judía con una familia humilde que la creía el «patito feo» empezó a edificar una magnifica carrera en la década de los sesenta. A sus 22 años ya era una estrella de la actuación y a los 26, del 7mo arte. Así lo contará la intérprete en un libro que saldrá a la venta el próximo año para compensar los mitos, bulos y puede que diversas crudezas embarazosas que han transitado durante décadas en medio centenar de biografías no acreditadas y aprobadas.

bjsEl pudor jamás ha sido el fuerte de Streisand (presuntuosa, original, asimismo sobresaliente) y todo señala a que sus crónicas lograrán ser una exaltación a ese camino que concluyó evolucionando a la intérprete autodidacta en una de las temperamentos del mundo del espectáculo más examinadas de todos los tiempos, que posee dos Oscar, el Tony, un ramillete de Globos de Oro, Emmy y, claro está, el Grammy. Ni ella ni su editorial (Viking) han anhelado revelar hasta qué punto el libro comprenderá su faceta más íntima, sus casamientos con los intérpretes Elliot Gould (padre de su hijo Jason) y su actual pareja, James Brolin, los cuales intervinieron vibrantes romances con otros cófrades de profesión, con el peluquero Jon Peters o el tenista Andre Agassi, 20 años más joven.

O si conversará sobre ese desaire de su madre (a su hermana Rosalind la llamaba “la bella” y a ella “la bestia”) el cual habría sido el comienzo de esos inconvenientes de ansiedad de Streisand, formados tanto en su vida personal como sobre los contextos del teatro, dejando de lado en ocasiones la letra de sus canciones. A ellos vuelve ese verano, cuatro años luego de su última gira, con una serie de conciertos que comenzará en Los Ángeles y terminará en Toronto, previa marcha por su Brooklyn natal. Será el estimulante del lanzamiento al mercado, a finales de año, de su álbum de disertación número 35, en el cual versionará temas legendarios de los musicales de Broadway en dúos con otras estrellas el cual sus nombres aún no ha revelado.

La Streisand que vuelve a primera línea es una experimentada que ya no tiene el deber de manifestar nada y que, según declara, vive una de sus periodos más oportunos y sosiegas al lado de Brolin y cuya alma liberal y feminista se ha visto vigorizada con la afirmación de su fascinada Hillary Clinton como aspirante a la Casa Blanca.