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5 cosas que debes saber sobre la cosmética natural

 A lo largo de muchos años quienes somos aficionadas al consumo de productos para cuidado de la piel desafortunadamente nos hemos dejado conquistar por la exposición publicitaria de las grandes marcas relacionadas a la industria cosmética y dermocosmética que prometen resultados milagrosos por más tiempo o de la noche a la mañana.

Hoy en día, aún cuando el acceso a la información es más fácil, saber cuanta verdad hay detrás de un listado de ingredientes o la recomendación de alguna famosa es realmente complicado, pues no es precisamente un secreto que el sector de la belleza es actualmente uno de los más rentables y las cantidades de dinero que mueve son incalculables.

Sumado a eso, la exposición sobre el impacto de esta industria en el medio ambiente, así como la crueldad que se esconde detrás de algunos de sus procesos de elaboración, ha logrado un cambio en la mentalidad de consumo, originando como consecuencia un incremento significativo en la demanda de una cosmética más consciente y amigable. Sin embargo, lejos de toda creencia, no siempre aquello que viene etiquetado como “bio” u orgánico termina siéndolo y ésta en otra de las grandes lagunas alrededor de la cosmética natural.

Aún así, si por las razones que sea, estás pensando probar una rutina de belleza orientada hacia productos con base de ingredientes de origen orgánico, en este artículo te revelaremos cinco cosas que te conviene saber sobre la cosmética natural.

¿Qué es la cosmética natural?

Es también conocida como cosmética ecológica, cosmética orgánica o cosmética clean. Se trata de un concepto que abarca todos aquellos productos compuestos casi en su totalidad por ingredientes de origen natural o mineral, cuyo proceso de transformación ha sido muy básico. Asimismo, la adición de sustancias químicas es mínima o nula, puesto que muchas de ellas terminan siendo perjudiciales para el medio ambiente o para la piel tras la aplicación.

Si bien no es una tendencia reciente, ya que prácticamente desde que el mundo es mundo tanto mujeres como hombres han usado elementos como el áloe vera, la manzanilla o la arcilla para fines netamente estéticos, la realidad es que pocas alternativas comerciales explotaba realmente sus bondades. De hecho, es mucho más común que escondan sus formulaciones convencionales bajo la primicia de “natural” con sólo agregar concentraciones muy mínimas de estos elementos.

Afortunadamente, con ese cambio en las demandas y las exigencias del consumidor, cada día es más difícil caer en ese engaño. Lo que ha generado el posicionamiento de las marcas que ofrecen alternativas naturales e incluso artesanales. Pero, ¿Son realmente buenos estos productos?, ¿Es una tendencia que simplemente está de moda?, ¿Para quienes está indicado? Esto y más te lo contamos a continuación..

Lo qué debes saber de la cosmética natural

En cambio en la mentalidad de consumo ha originado un incremento de la demanda de una cosmética más ética y amigable. Imagen vía Freepik.es

1- ¿Qué hace que un cosmético sea natural?

Básicamente, la pureza de su fórmula. Leer el listado de componentes de un producto es algo que en el pasado nadie se preocupaba por hacer, pero de un tiempo atrás muchas nos hemos vuelto expertas. Hoy en día, la mayoría sabe que el primer ingrediente en esa lista es el de mayor composición, pero lo que realmente determina que se natural o no es la cantidad. Es decir, un producto cosmético para entrar en esta categoría, debe tener al menos el 90% de ingredientes naturales. Asimismo, es recomendable que dichos ingredientes provengan de cultivos orgánicos y que no se empleen aditivos como solventes químicos, alcoholes, ni fragancias artificiales.

2. Efectividad del producto

Algo que debes tener muy claro de la cosmética natural, es que a diferencia de muchos productos comerciales, sus formulaciones son mucho más suaves por lo que los resultados son notorios en un lapso de tiempo superior. Claro que, esto no quiere decir que sean mejores o peores, simplemente trabajan de forma distinta o más lenta, pero de manera efectiva ya que suelen actuar desde las capas más profundas de la piel. Lo mejor de ello, es que las probabilidades que causen alguna reacción desfavorable como irritaciones o comezón son muy pocas.

3. Favorecen incluso a las pieles más sensibles

Una de las ventajas que ofrece la cosmética natural es que sus principios activos no son alérgenos, ni invasivos y casi siempre compatibles con las necesidades de todo tipo de piel. Esto la convierte en una alternativa ideal incluso para personas con piel sensible, condiciones cómo la rosácea o mujeres embarazadas.

4. Natural o ecológico no es lo mismo que vegano

Que un producto sea elaborado bajo un proceso más ético, basado en el respeto por la naturaleza y el medio ambiente no quiere decir que sea vegano. Recordemos que el veganismo es una tendencia que suprime por completo el consumo animal y sus derivados, no sólo de su dieta sino de cualquier actividad que implique la explotación animal. Si bien la cosmética ecológica es más humana, puede implicar en algunos casos el uso de ingredientes como la cera de abeja, la miel o el colágeno.

5. La aplicación tópica de ingredientes naturales no es cosmética natural

Con esta creciente necesidad de las personas por volverse tendencias virales en el sector de belleza y cuidado de la piel, se propaga mucho contenido vacío y algunas veces perjudiciales. Aplicar mascarillas caceras elaboradas a partir del áloe vera, parches de pepino, frutos ricos en vitamina c o hielo directamente sobre la piel, de ninguna forma nos hará absorber sus propiedades, ni tampoco tendrá beneficios como la despigmentación o el cierre de poros de manera prolongada. Por el contrario, éstas practicas pueden convertirse en el detonante de infecciones cutáneas, irritaciones, quemaduras o generar resequedad y descamación.

Recuerda que siempre es recomendable consultar con un dermatólogo o esteticista de confianza antes de incorporar productos cosméticos de cualquier tipo a tu rutina de belleza. Ten siempre presente cada piel tiene necesidades específicas y así sean formulaciones naturales, no necesariamente tendrá los mismos resultados en todas las personas.

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